Los blancos no la saben meter
22 de mayo 2026 - 03:08
La culpa de todo la tuvo Ramón Trecet. Corría el año 1988 y de madrugada comenzó a emitirse por televisión un programa llamado Cerca de las estrellas. De sintonía llevaba el Faith de George Michael, todo un placer culpable. En esa época era además algo insomne, así que no costó mucho engancharse a aquello del baloncesto. La NBA se volvió de la noche a la mañana (nunca mejor dicho) en una obsesión. En la mente espongiforme que gastaba cabían entonces todos los datos del mundo, cuanto más absurdos mejor: plantillas, entrenadores, estadios, anillos… Todavía conservo unas fichas con estadísticas que yo mismo me hacía. Llegué a saberme la geografía........
