El peor enemigo posible |
16 de abril 2026 - 07:15
La moderación es un valor, denostado por muchos, pero es ciertamente un valor. Permite ser un arrojado con cabeza, un valiente con prudencia y un ambicioso con límites. Ocurre que hoy es un concepto manoseado, del que se ha abusado, que ha sido empleado como disfraz de pastorcito para lobos tacticistas. La moderación en política es más necesaria que nunca en tiempos de botarates al mando de naves nodrizas. No es la clave del éxito, no es el santo grial y no es el vellocino de oro, es una actitud que permite, alcanzado el poder, convivir con todos, incluidos aquellos de los que no se ha recibido el voto. Cuando se está en el poder, sobre todo en una posición indiscutible, importa mucho que no se pierda el sentido de la moderación, pues es precisamente el que posibilita situarse en el centro, crecer, tener un discurso comprensible y asumible........