La Doctrina Monroe de EE.UU. y la soledad estratégica de Europa

Durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX, Estados Unidos fue percibido como el principal garante del orden internacional liberal. La defensa de la democracia representativa, el libre comercio y el multilateralismo formaron parte del núcleo de su política exterior y de su legitimidad como potencia hegemónica. Ese liderazgo no fue altruista, pero sí coherente. El sistema de reglas, instituciones y alianzas que Washington impulsó tras la Segunda Guerra Mundial beneficiaba a sus intereses económicos y estratégicos, al tiempo que ofrecía un marco de estabilidad y previsibilidad al resto del mundo. Ese consenso se ha roto. En los últimos años, Estados Unidos ha iniciado un giro profundo en su política exterior y comercial que supone un alejamiento explícito del multilateralismo y del libre comercio, junto con una reconsideración pragmática, y cada vez menos disimulada, de su compromiso con la promoción de la democracia fuera de sus fronteras. Este cambio comenzó con Donald Trump, continuó con la presidencia de Joe Biden y se ha intensificado con el regreso de Trump a la Casa Blanca. 

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El mensaje resulta inequívoco. No se trata de una anomalía política, sino de una transformación estructural que Washington asume ya de manera abierta, como refleja la Estrategia de Seguridad Nacional publicada el pasado mes de noviembre. En el ámbito económico, el libre comercio ha dejado de ser un principio incuestionable en........

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