Carlos Herrera: la voz, la palabra dicha
Ser el número uno de la radio de manera consolidada años y años, en un país como España, donde se hace tan buena radio, y compitiendo con un plantel extraordinario de grandes comunicadores en diversas emisoras, no es que sea difícil, es que es un hito cargado de significación y que dice mucho de Carlos Herrera. Y para los que ya hemos gastado dos tercios de nuestro tiempo en esta tierra, sólo podemos emparejarlo con Luis del Olmo, tanto por su duración sostenida como por un estilo y modelo radiofónico reconocible, pegado al aire de la calle, al asiento de atrás de los taxis, al cortado tomado deprisa y corriendo y a los olores de cocina en los patios de vecindad. Herrera tiene varios millones de oyentes que le siguen allá donde va como faro madrugador, pero él sabe que además no pocos de ellos lo tienen incorporado íntimamente a su vida particular o familiar, y lo llevan como parte de sus biografías. Uno mismo recuerda con nitidez cuando se hizo deudor de esa voz en su primera época en Cope hace más de treinta años (“son las diez y Antonio Herrero”) y cómo la reencontramos en la gracia de Málaga, y luego ya la seguimos indefinidamente, atrapados en ese formidable malabarismo que maneja como nadie, para........
