Día del Medio Ambiente: en equilibrio, pero sin equidistancias

Cada 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente nos ofrece una oportunidad para detenernos, mirar alrededor y preguntarnos si estamos haciendo lo suficiente. Este año, sin embargo, esa pregunta adquiere un matiz distinto: ya no se trata de si avanzamos, sino de si lo estamos haciendo al ritmo que exige la emergencia climática. La respuesta, siendo honestos, es incómoda.

Durante demasiado tiempo, la acción ambiental se ha apoyado en una lógica de acompañamiento: recomendar, incentivar, sensibilizar. Ese enfoque ha sido necesario y ha permitido avances importantes. En Navarra contamos con leyes pioneras, como la de Residuos o la de Cambio Climático y Transición Energética, que han sentado bases sólidas. Sin embargo, el contexto ha cambiado. Los datos son cada vez más claros, los impactos más visibles y las ventanas de oportunidad, más estrechas. En este escenario, la equidistancia ya no es una opción.

Hace ahora un año presentamos Orekan, evolución de la sociedad pública Gestión Ambiental de Navarra. El nombre, que en euskera significa “en equilibrio”, no era —ni es— una declaración de neutralidad, sino un compromiso con la acción. El equilibrio al que aspiramos no es estático: exige intervenir, corregir, anticipar y, en ocasiones, incomodar. Porque no hay equilibrio posible en un territorio que se degrada más rápido de lo que se regenera.

Ese cambio de enfoque, más decidido y más intervencionista, no es una consigna, sino una consecuencia del conocimiento acumulado como resultado de........

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