El despertar de Europa

Por ahora son apenas brotes verdes, pero pueden convertirse en los primeros indicios del despertar del viejo continente ante un nuevo año que comienza cargado de incertidumbres.

Durante el año que termina, la Unión Europea ha sufrido todo tipo de penalidades. Zarandeada sin compasión por la fanfarronería de Donald Trump, el hostigamiento de Vladímir Putin, la avasalladora maquinaria comercial china y las intrigas propias de una familia europea tan dispar, 2026 volverá a estar marcado por el desánimo que provoca la guerra sin fin en Ucrania.

Todo son problemas y cuesta vislumbrar una tímida luz al final del túnel en este mundo convulsionado por cambios acelerados y tensiones crecientes.

La encrucijada en la que vive Europa es una realidad incontestable. En apenas unos años nos jugamos la pervivencia de una civilización, agobiados por la indiferencia del aliado estratégico estadounidense, la presión rusa y la transformación impuesta por China y sus satélites asiáticos.

¿Se impone el desasosiego y la caída de brazos o podemos permitirnos aún un soplo de aliento? Permítanme, en este último artículo del año, apostar por un envido de ilusión a........

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