40 años de transformación |
Sorprenden que haya pasado tan desapercibido el 40 aniversario de la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea, el 1 de enero de 1986, dada la trascendencia de la profunda transformación experimentada por nuestro país y por Navarra desde entonces. Estas cuatro décadas constituyen una etapa de bienestar sin precedentes en la historia española con sus lógicos sobresaltos y contratiempos, pero resulta incuestionable el balance positivo de nuestra integración en las instituciones europeas. Hoy resulta impensable que España no se hubiera integrado en lo que entonces era la CEE, así como en la Alianza Atlántica, como un socio más tras más de cuatro décadas de aislamiento forzoso bajo la dictadura franquista. Por ello llama la atención que esta efeméride no haya recibido la atención que merece, mientras se subrayan otros hitos históricos, como el 50 aniversario de la muerte de Franco en 1975.
Conviene recordar que la España y la Navarra de hace 40 años poco tienen que ver con la realidad actual que hoy disfrutamos, aunque debemos ser conscientes de que podríamos haber aprovechado mucho mejor las ventajas de esa integración. La convergencia con los países europeos más avanzados, la mejora de las infraestructuras, la internacionalización de las empresas, los avances sociales y la notable mejora del bienestar y de la imagen........