Medidas contra la crisis |
La operación de Estados Unidos e Israel sobre Irán iba a convertirse en un ataque rápido y quirúrgico para desestabilizar el régimen de los ayatolás en Irán y su influencia en la región. Cumplido un mes del primer golpe, muy al contrario, puede afirmarse que el conflicto amenaza con convertirse en una guerra de largo alcance e impacto global. Irán desencadenó una reacción dura e imprevista con cuyos efectos Trump y Netanyahu no están sabiendo lidiar. El cierre del estrecho de Ormuz ha provocado una perturbación energética inaudita. En pocas semanas, el precio del petróleo ha subido un 30 % y el del gas natural, un 60%. Los mercados financieros tiemblan ante la incertidumbre del conflicto, y España no es una excepción. A pesar de las llamadas a la paz y el ‘No a la guerra’ del presidente Pedro Sánchez, la guerra en Oriente Medio comienza a pasar factura a la economía española.
El Banco de España alerta de que, a la larga, el conflicto podría restar cuatro décimas al crecimiento del PIB español. A ello habría que sumar los ajustes respecto de la inflación: si la previsión partía del 2,1% en diciembre y había subido al 2,7% por la evolución de los precios, el encarecimiento energético podría añadir unas ocho décimas adicionales, hasta alcanzar una inflación media del 3% en 2026. Por el momento, el impacto nacional de la crisis se ha visto amortiguado por el Real Decreto-ley aprobado la semana pasada en Consejo de Ministros extraordinario y el jueves por el Congreso. La norma contiene un paquete de medidas que incluye rebajas fiscales a la energía para paliar los efectos del conflicto en Oriente Medio: desde la suspensión del impuesto energético y la reducción del IVA de los carburantes y el gas del 21 al 10%, hasta descuentos en la factura de la luz para consumidores vulnerables, deducciones en el IRPF para la instalación de placas solares y ayudas directas a transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores. A pesar de todo, la incertidumbre sigue siendo elevada. La evolución del conflicto en Oriente Medio determinará el impacto que la crisis tendrá en España en los sucesivos años.