Nos falta abrir los ojos |
Que las personas consumidoras entiendan que entre comer los productos de aquí y comer los productos traídos de fuera hay una diferencia importante. Los productos de nuestra tierra están sometidos a unos rigurosos controles de calidad y de sanidad, mientras que los productos que vienen de fuera, en general, y muy especialmente los procedentes de Marruecos, no solamente no han pasado por esos controles sino que han sido tratados con productos que aquí están expresamente prohibidos por cancerígenos.
Detrás de la importación de productos de determinados países se esconde una explotación laboral sin escrúpulos y se esconde el enriquecimiento de grandes multinacionales precisamente a costa de explotación de personas y de la sobreexplotación de recursos en los países de origen. En función de lo que el consumidor meta en su carro de la compra estará favoreciendo una explotación laboral que, éticamente, no tendría cabida en ningún país comprometido con los derechos humanos más elementales, las constituciones democráticas y con la agenda 2030.
Queremos que los recolectores, distribuidores y el personal de los puntos de venta entiendan que todos, sin excepción, deben de cobrar dignamente por su trabajo. Quienes componen esta cadena son los encargados, con la responsabilidad que ello implica, de llevar los alimentos desde su........