Navarra, ¿revientan sus costuras?

Es una pregunta que flota en el aire. La enuncian en privado voces autorizadas, de esas que reflexionan desde la retaguardia, tanto desde la izquierda como también desde el centro derecha. De esas que han tenido experiencias de gobierno y saben de estrategia, no sólo de tácticas para ganar la atención en el siguiente cuarto de hora en las redes. La pregunta es muy clara:¿Han reventado las costuras de las infraestructuras de Navarra? Viarias, sanitarias o incluso en materia de vivienda y suelo. Muchas infraestructuras tienen su origen en la Navarra de los 90, y se diseñaron pensando en los 500.000 habitantes del momento. Hoy somos 700.000 y no ha habido un relevo en el diseño de grandes propuestas.

El ejemplo de las rondas de Pamplona. El ejemplo quizá más evidente en el día a día son las rondas de Pamplona. Concebidas como una gran circunvalación de Pamplona, las rondas Oeste, Este y Norte, terminadas al comienzo de los años 90 del siglo pasado, se han quedado hoy incrustadas en el conjunto urbano de la Comarca de Pamplona.

Y es obvio que hay tramos saturados con un altísimo volumen de tráfico diario que los expertos consideran insostenible. Como los 61.000 vehículos al día que atraviesan la ronda Oeste a la altura del polígono de Talluntxe, un 12%, camiones. Una ronda que ha crecido en tráfico un 25% en una década y donde el Gobierno acaba de limitar la velocidad de 120 km/h a 100 para intentar reducir la siniestralidad creciente.

Una infraestructura que ya se ha quedado pequeña y donde no hay relevo a la vista a medio plazo más allá de la promesa de estudiar posibles trazados para nuevas rondas mucho más exteriores que las actuales. Los sucesivos planes de carreteras que los gobiernos presentan (vamos por el cuarto) se incumplen luego de forma sistemática cuando llega la hora de poner fondos sobre la mesa. Los nuevos túneles de Belate, en plena ejecución, son una gran excepción a estas carencias inversoras, aunque ahora estén de actualidad por otras razones mucho más oscuras.

De Salud a Vivienda. Las carreteras no son las únicas infraestructuras que se quedan pequeñas. El crecimiento constante de la población de Navarra es un proceso pausado, lento, pero imparable que hoy protagoniza la inmigración dada la baja natalidad de la población autóctona. Y exige servicios que la acompañen.

Por ejemplo, los sanitarios. Otro ámbito donde las costuras tiran. Yno sólo por la escasez de profesionales y por el embudo no resuelto de la pandemia de la covid.

O, por ejemplo, la vivienda, donde tenemos otro problema de infraestructuras. Hace falta más viviendas y losexpertos coinciden. La solución pasa por muchas medidas pero una carencia básica es el suelo. No hay suelo disponible a corto plazo para dar un empujón al sector. Se habla de planes, como el de Echavacoiz (ese que luego el ayuntamiento de Pamplona de Bildu se encarga de retrasar con todo tipo de trabas por que el plan llega con el TAV), Donapea o Sarriguren. Pero todo va a muchos años vista, porque crear suelo para vivienda es una gestión lenta, eternizante y farragosa como pocas por culpa de las complejidades que los políticos han ido sumando a las leyes.

El aprendizaje de la historia. Las grandes infraestructuras hoy en marcha, el TAV y la segunda parte del Canal de Navarra, avanzan a un ritmo tan lento que se hacen eternas. Eso el TAV (que costea el Estado), porque el Canal todavía está en proyecto para desesperación de la Ribera.

El gran empujón inversor de finales del siglo XX es hoy irrepetible. Un Plan de Infraestructuras aprobado por la gran mayoría de Parlamento y que incluía desde las autovías del Norte y a Vitoria a las rondas de Pamplona. Y hasta cinco embalses como Itoiz, seguido del Canal de Navarra, y Urdalur y El Ferial (se quedaron por el camino otros dos, Arraiz y Arizarte, ambos para sanear el Arga). Un enorme esfuerzo sólo posible por la ambición de la que hicieron gala aquellos políticos y aquella Administración foral. Gobernaba Navarra el PSOE en una época y luego UPN en la siguiente. Había voluntad, esa de la que carecen hoy los socios de los que se ha rodeado el PSN en el Gobierno, con Bildu a la cabeza. Y hemos engordado tanto el presupuesto de Navarra, ese que rompe récord de recaudación cada año, que ahora encima dirán que no hay dinero.


© Diario de Navarra