Algo pasa con Mary Bennet |
Algo pasa con Mary Bennet
Algo pasa con Mary Bennet
Llega un chute de felicidad cuando menos te lo esperas. Si se me diera la posibilidad de resucitar a un ser humano que no forme parte de mi familia o círculo de amistades no me lo pensaría: Jane Austen. Por falta de tiempo no puedo considerarme janeíta o austenita, que así se llaman los seguidores acérrimos de la escritora. Ni siquiera darcymaníaca, término acuñado por el gran Martin Amis para describir el eufórico estado de ánimo colectivo que poseyó a las espectadoras de la adaptación de la BBC de Orgullo y Prejuicio (1995) cuando vieron a Colin Firth bañarse con ropa en el lago de Pemberley, ay. Estoy esperando la jubilación para releerme entera la bibliografía de la británica y luego peregrinar hasta los escenarios de todas sus novelas, pero mientras tanto vuelvo recurrentemente a las películas y las series basadas en el particular e infinito universo de la autora de Emma o Sentido y sensibilidad, y también a todos los productos literarios que lo recrean o rinden homenaje, incluida Bridget Jones. Me he tragado y leído auténticas chorradas cursis e intrascendentes, pero por lo general constituyen un buen antídoto para........