FORMAR CIUDADANOS | Por: Antonio Pérez Esclarín
Por: Antonio Pérez Esclarín (pesclarin@gmail.com)
Una de las funciones esenciales de la escuela que, para la reconstrucción de Venezuela y la consolidación de la democracia, tiene una importancia esencial, deber ser la formación de ciudadanos, capaces de convivir en paz con los otros diferentes y de asumir sus responsabilidades políticas, es decir con el bien común. Esto significa aprender a respetar, razonar, argumentar, dialogar y defender las propias ideas, pero también a escuchar sin ira ni mala sospecha las ideas distintas a las propias, considerar la diversidad como riqueza, y también desarrollar una profunda sensibilidad social. Al verdadero ciudadano le duelen la pobreza, la miseria, la injusticia, la intolerancia y todo tipo de violencia que atenta contra los derechos humanos esenciales. Y ese dolor se transforma en compromiso de trabajar con constancia y coraje por una sociedad donde todos podamos vivir con dignidad. Hoy, si somos dignos, debemos indignarnos al ver cómo languidece la genuina ciudadanía y convertir la indignación en fuerza y compromiso de trabajar por la dignificación de las mayorías que viven en condiciones indignas.
Educar es servir, poner la propia persona al servicio de........
