“Pan caliente para las viejitas que no tienen dientes” / Por Alfredo Matheus

El valerano ha sido alma trabajadora, “no se le muere el muchacho en la barriga”… En 1940, ”Victorita” Salas, era una de las damas más famosas de esta comarca de calles de piedra. Le ganó a los maracuchos a la hora de elaborar el sabroso mondongo… Antes del amanecer “Victorita” estaba al “pie del fogón” preparando tan apetitoso plato de la culinaria criolla.

Junto a sus hijos, Eloy, Ricardo e Isidra, constituyen una pequeña empresa de comida… La sopa de mondongo era el plato preferido de los parroquianos a la hora de “meter los pies bajo la mesa”. De casa en casa, los hijos de Victorita iban vendiendo el suculento almuerzo… Sobre una potente carrucha ubicaban la olla mondonguera y a patear las calles se ha dicho… El plato de mondongo tenía un precio de 1,25 céntimos, igualmente vendían morcillas fritas en manteca de cochino que no pasaban de 0,50 céntimos.

Victorita, vivía donde hoy está ubicado el mercado municipal en humilde casita de palma de donde salía la más exquisita comelona en aquella Valera hace 70........

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