A grito pelao |
Creado: 20.04.2026 | 11:30
Actualizado: 20.04.2026 | 11:30
Verá, pues, el lector lo atónito que hoy se queda uno viendo a tantísima gente en idiota superlativo luciendo ostentóreamente las marcas y logos comerciales en su ropa, sus bolsos, zapatillas, gafas, mochilas... tan exageradamente a veces, que la cosa cubre la espalda entera convirtiendo a la tribu de tontuelas o superpijos andantes en pura valla publicitaria... ¡por la cara y a grito pelao!... ¿y cómo se lo pagan o agradecen?... ¡incrementando el precio de la prenda al afamarla aún más su cretina difusión! Y con tanta publicidad gratis que les hacen en calles o reuniones, ¿ni siquiera les regalan un bolígrafo o un llavero?, ¡hay que ver!... Valga de ejemplo esa marca que siempre se limitó a un cocodrilito a la altura de la tetilla en el niqui y hoy puede robar media pechera (dice Raúl que ya averiguó por qué el bicho abre tan exageradamente las fauces: «es que al coserle a la ropa le pillan con la aguja las pelotas»).