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El final de las cuentas

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11.03.2026

Creado: 11.03.2026 | 06:00

Actualizado: 11.03.2026 | 06:00

Con tanto siervo del PSOE y del Madrid, aún se filtran entre humedades cositas sobre Delcy y familia, faltaría plus, plus ultra, y los siete minutos del var obsesionado con pintar de rojo la línea que sirvió para apear al Barça de la copa. Negreira es el no a la guerra de la central lechera del fútbol en ese trance de entrenar excusas y domar el relato. Una de las mejores escuelas para hacer periodistas de provecho tiene los pupitres en las campañas electorales; para saber, sobre todo, lo que no conviene. Ese no sé si que vomita interrogatorios en medio de entrevistas. No hagas nunca una pregunta cuya respuesta no conozcas de antemano se aprende en las aulas entre candidatos sin cencerro que repiten el estribillo del día igual que salmos responsoriales, a una audiencia tan fiel de la que no se escapa ni un voto a la competencia. Pese a ese gran salto innovador del tapón esclavo de la botella, la clase política no ha sido capaz de encontrar una alternativa al mitin para sumar compañía o voltear la decisión de los acérrimos. Estamos enfrascados en medio del Felipe González, en León vitalicio, una recopilación que contiene las tardes cuando el gran mentiroso le hablaba en la explanada de Eras a la muchedumbre, convencida entonces de que si llegaba a gobernar éste, a León no le iba a conocer ni la madre que lo parió. Pudo ser, en vista del resultado que dejaron sus políticas. También, por plantearle asuntos de los que se vive en la inopia. Bien supo Gabilondo lo que le preguntaba y lo que le iba responder en aquella sesión célebre de tirar de pretina y acomodarse la pernera en plan Di María ante el tendido del siete del Bernabéu, cuando quedó al raso la estrategia de la tensión, tensión, que nos interesa, porque la gente, en fin … . El andamiaje de las campañas electorales lo desmonta el votante despiadado con esa cara perdida de incrédulo: si no me fío por lo que haces, mal me fío de lo que dices. No a la guerra, no; tampoco a la de meter mano al bolsillo ajeno. Lo mejor de la campaña es que quieren que les votes mientras te acribillan con la mitad de lo que pagas por el litro de diésel. Qué pregunta les vamos a hacer que no sepamos ya.


© Diario de León