La ermita del Cristo de las Eras, restaurada

Creado: 03.04.2026 | 10:32

Actualizado: 03.04.2026 | 10:32

Los hechos merecen gozo por el bien que traen consigo», nos decían nuestros maestros en la época dorada de nuestra juventud. Recuerdo este sabio consejo, como motivo de la reciente visita a Bercianos del Páramo, donde se venera desde hace siglos, el llamado Cristo de las Eras que, recientemente inició unas obras de restauración, siguiendo una iniciativa muy original. Esta reforma parcial de algunos detalles de tal oratorio como el tejado y anexos (Ver Diario de León, 10.4.2024). En ese momento se trataba de evitar el derrumbamiento de la techumbre y, por otra parte, mejorar la cubierta desmantelada. Pues bien, después de más de dos años de trabajo están a punto de concluir las obras previstas, las cuales han sido posible merced a la generosidad y colaboración altruista de centenares de Parameses de aquí y de allá. Porque todos los nacidos en el Páramo sentimos que somos parte de una historia común y al mismo tiempo somos solidarios con España. Hay que mencionar también las aportaciones recibidas por distintos organismos y la colaboración extraordinaria de Hispania Nostra, organismo cuyo objetivo consiste en defender y salvaguardar el patrimonio monumental del país, y en este caso el religioso. Esta ermita considerada como patrimonio cultural de la Diócesis de León y sin duda de Bercianos del Páramo que posee también una iglesia parroquial, sin olvidar otras muchas del ancho Páramo de estilo barroco. En verdad, este último estilo se inicia en el último tercio del siglo XVI y se prolonga a lo largo del siglo XVIII, en paralelo con el Siglo de Oro de las letras españolas. Este proyecto de remodelación de la ermita del Cristo de las Eras (del siglo XVII) es el resultado de un equipo coordinado por el Abad de la Asociación Cultural de la Veracruz, Javier Benéitez, que fue el anfitrión de la citada visita compuesta, entre otras personas por: Emilia Martínez, María Rosa, Tía Celia, Sixto Mata y Maximino. Según nos comentó, el citada Abad, además de la ermita actual, existió otra, hasta hace poco desconocida con la denominación de San Miguel en una población próxima Bercianos que desaparecido hace muchísimos años y que ahora conocemos su existencia gracias a un documento custodiado en el archivo Diocesano de León, ya que en el año de 1639, el Obispo de León, a la sazón, Don Bartolomé Santos realizó una serie de visitas pastorales, entre las que se hallaba dicha ermita, se recoge su historia y se describe que estaba bajo la protección de la imagen del Arcángel San Miguel, quien como se sabe derrotó y expulsó del cielo a Satanás con su espada.

En cuanto a la ermita actual del Cristo de las Eras de Bercianos, como cualquier otra del ancho Páramo, nos cuenta Benéitez que tiene su leyenda, que parte de hace mucho tiempo y tiene su origen en una pequeña y frondosa laguna que estaba localizada en el lugar en el que hoy está la Ermita. En esta laguna un día cuando llegó la primavera surgió una flor que destacaba por su extrema belleza. Hecho que sorprendió a la vecindad que quedaron atónitos al contemplar tal maravilla. Nuestra comitiva seguía el relato con intensidad creciente y añadió que: «Ante tan agradable sorpresa, se congregaron los vecinos de los alrededores y acordaron los cuidados necesarios para disfrutar de su encanto. Al parecer, esta situación duró hasta que un joven de la localidad, aprovechando la oscuridad de la noche cortó la flor y la llevó a su domicilio y así disfrutar de su encanto de forma particular. Lo que provocó el desasosiego de los vecinos por lo que, como resultado de su acción, lo que provocó su arrepentimiento y acto seguido se dirigió a la laguna para reponerla. «¿Pero, ¿cuál fue su sorpresa cuando pudo observar que había florecido de nuevo, otra igual de resplandeciente y más bella aún?». Ante tal suceso confesó a sus vecinos la situación, este tema suscitó dudas entre ellos, de modo que algunos vecinos recomendaron que se hiciera otra prueba cortando de nuevo la flor, para verificar si este hecho misterioso se repetía de nuevo. Sucedió que a los tres días desde el inicio de la observación volvió a florecer lo que causó un sentimiento de sobrecogimiento a los vecinos, que se reunieron y decidieron levantar la ermita del Cristo de las Eras, considerando el suceso como sobrenatural, ermita que hoy podemos contemplar y admirar. La reciente restauración y las obras consiguientes destinadas a retejar la cubierta y establecer la nueva techumbre de esta obra, es fruto de la fe popular que siempre ha existido en los campos leoneses. En resumen, después de muchos años de fe y esperanza y preocupaciones para consolidar la ermita de las Eras, se ha producido el milagro. Se ha logrado un tejado nuevo con sus tejas, caracterizadas por contener los nombres de centenares de donantes, se cumplió el objetivo de evitar la caída de la techumbre y ahora se puede gozar de un nuevo artesonado, una obra digna de admiración realizada por expertos carpinteros y especialistas de bordar la madera con el resultado de traducir un estilo que se aproxima al mozárabe:» Una obra bien hecha», como diría el maestro Eugenio d’Ors y, desde mi punto de vista, espléndida. El éxito de este empeño ha animado a los promotores a continuar con otras obras menores que también requieren la ayuda de los devotos. Debo decir que poseo una pequeña muestra del modelo de madera empleado en este artesonado, que espero sea admirado y dure muchos siglos, ya que es un gozo para los visitantes, devotos y turistas que visiten la ermita. Y según la tradición, además, tiene una esquila milagrosa, repicada por un campanero señalado por la Asociación Cultural de la Cofradía de la Veracruz ante el caso de tormentas. Esta esquila tiene un sonido tan alegre y festivo que ahuyenta las nubes de peligro. Y he aquí un conjunto de tradiciones y tesoros que encierra el Páramo leonés, un universo de tradiciones labrado con la energía de generaciones capaces de comunicarse unas con otras. Su secreto es la tenacidad y la fe bajo la protección del Cristo de las Eras de Bercianos.


© Diario de León