Utrero vive |
Creado: 27.04.2025 | 03:30
Actualizado: 27.04.2025 | 03:30
Quedan las acacias que escoltan el vacío por el que antes se abría paso hacia al atrio en el que varaban las madreñas de los fieles cuando entraban a misa. Aguanta el caño con el pez salpicado de líquenes por cuya boca mana el agua que alimenta el pilón. Se adivinan los despojos de las murias que antes dibujaban la linde de las huertas. Resiste, tomado por la maleza y las ortigas, el cementerio, donde la lápida de una tumba descorrida con cuidado deja testigo de que los deudos cumplieron la última voluntad de........