El cementerio de los paraísos perdidos |
11 de mayo 2026 - 05:28
Pensábamos, la semana pasada, en los paraísos perdidos. Sobre si merecía la pena sufrir para llegar o dejar de querer llegar para evitar luego sufrir. Una decisión mucho menos sencilla de lo que en principio pudiera parecer, decisión que sólo desde la propia libertad; de acuerdo a las personales expectativas, esperanzas y capacidades para soportar y asumir fracasos; y conforme a la particular concepción de la vida, y el carácter que posea cada cual, se puede tomar sin que pueda llegar a ser más que probable causa de un posterior naufragio en la profunda depresión o motivo de trauma perpetuo por la insoportable frustración.
Lo hemos dicho hasta la saciedad, pero no está de más repetirlo: únicamente siendo en verdad consciente de que la vida que vayamos a vivir mañana será, en parte fundamental y determinante, consecuencia directa de lo que decidamos o dejemos de decidir hoy, sólo de este modo vamos a tener la capacidad de asumir los errores que cometamos, aceptar los seguros fracasos que llegarán y rectificar para continuar viviendo y acerarnos a la felicidad. De cualquier otra manera, así lo creemos, la tragedia estará servida y asegurada.
Los paraísos que nuestra imaginación construye o que la esperanza que nos........