Miedo a lo desconocido |
Nunca fui un valiente sin causa, ni siquiera algo intrépido, ni tuve suerte en la lotería. Aunque después de ver Robin Hood o similares abracé la utopía en silencio, no fuera que mi padre montara en cólera por lo de «no te metas en política» cuando ya estábamos hasta el tuétano. Luego entiendes que el «sin novedad» es el lugar idóneo para seguir tus anhelos personales, pero sobre todo profesionales. Te instalas en la rutina del día a día en aquello que conoces por oficio y a la postre adivinas que........