Mayo |
En todas las culturas mediterráneas del mundo antiguo tenía una gran importancia el tránsito del invierno a la primavera, cuando los campos dormidos despertaban y los árboles desnudos y secos recuperaban su verde arboladura. La llegada del tiempo bonancible, los días más largos y la eclosión de la naturaleza significaban pasar de la oscuridad a la luz y de la escasez a la abundancia, pues la floral emergencia de la primavera fructificaba en verano y otoño. Este cambio suponía dejar el fuego del hogar y la intimidad de la casa para salir........