De aquellos otros diciembres |
En los menologios que representan los meses, diciembre se simbolizaba por el frío y la escasa luz con una vieja muy vieja que se cubría con un mantón y llevaba un candil. Como si fuera ayer, uno recuerda aquellos diciembres infantiles que en la pequeña ciudad que era entonces Ibiza quedaban unidos a tres objetos referidos al refugio que proporcionaba la casa: el brasero, la mesa camilla con sus faldones que nos abrigaban las piernas y aquel quinqué de mecha que se encendía en la media tarde, poco después de salir del colegio, porque a las cinco y media anochecía: “Desembre de malura, tot just és de dia........