Hablar en todas mis lenguas

He soñado que era una versión menos evolucionada de Ester Expósito en la casita de Bad Bunny. Llevaba gafas de sol, un pañuelo en la cabeza e intentaba perrear como podía. Benito se me acercaba y me dedicaba el estribillo de una canción. Felicidad máxima, hasta que la persona que tenía a mi lado se quejaba de que no le entendía ni una palabra. ¡Habla bien!, le chillaba. Pobre Benito. Creo que leer tantos comentarios negativos hacia su pronunciación boricua ha hecho mella en mi subconsciente, que trata de defenderse como buenamente puede, aunque sea bailando reguetón. Hay acentos que nos seducen más o menos, formas de pronunciar Nueva York más o menos acertadas y sensibilidades lingüísticas varias, pero pontificar desde la atalaya de la perfección o de la única lengua es una actitud demodé.........

© Diario de Ibiza