23F: punto final a la pesadilla |
Con demasiado retraso, se desclasificaron los papeles secretos del intento de golpe del 23 de febrero del 81. Pero bienvenida sea la publicación de secretos: 17 horas de secuestro del Gobierno y del Congreso por un jefe de la Guardia Civil, Antonio Tejero, que según su esposa –figura en la transcripción de su llamada– era el «tonto» y el «desgraciado» de la banda golpista. Lo dejaron «tirao como una colilla», se quejó. Pero nadie se esperaba la grosería de entrar a tiros en el hemiciclo. No hubo muertos porque Dios no quiso. Y no triunfó el golpe porque el rey Juan Carlos no quiso. Ha quedado claro, para disgusto de la ultraderecha y de los fabricantes de bulos.
Hubiera bastado con admitir al general Alfonso Armada en Zarzuela, para que ganara autoridad ante los generales sublevados; y, sobre todo, sin esas frases........