No se pega
No se pega. Se lo digo y se queda mirando muy fijamente, no tengo claro si con mirada curiosa o desafiante. Supongo que todavía es demasiado pronto para discernir según qué cosas. No se pega. Vuelve a levantar el brazo. Se me vuelve a quedar mirando. Lo baja. Cambio de tema rápidamente. Ese es el arma definitiva, cambiar de tema rápidamente, todo el mundo lo sabe. Ya está distraída con cualquier muñeco que se ha cruzado en su campo de visión y que reclama con una urgencia apremiante que hace un segundo ni existía.
Pero estoy seguro de que el mensaje ha alcanzado su cerebro. No se pega. Que, aunque ni siquiera entienda bien lo que significan esas palabras, ya están desovando en su interior, sembrando las buenas intenciones que he intentado traspasarle cuando ha reaccionado de forma violenta a mi petición de que, por favor, se esté quieta de una puñetera vez o le voy a poner el pañal en la cabeza.
No se pega. A quién no le han dado ganas alguna vez de resolverlo todo a la brava, de desahogar por vía física el fuego que te consume por dentro. Un buen guantazo y a otra cosa. ¡Qué a gusto me voy a quedar! Pero no. No se pega. ¿Y por qué no se pega? Porque hay muchos medios para resolver diferencias que no lesionan al prójimo.
Y menos todavía con seres queridos. No se pega. Se habla, se consulta, se tantea, se debate, se discute si hace falta, qué remedio, pero no se pega. Nunca. Pegarle a tu pareja, pegarle a tu expareja, pegarle a un ser querido, pegarle a un ser exquerido, da igual la condición. No se pega. Y sobre todo, no se pega una paliza tan descomunal que deja a la víctima con un pie en la tumba. La próxima vez coge el cuchillo y te lo clavas tú, coge el palo y te revientas tu propia cabeza con él. No se pega. Nunca. Pero mucho menos a alguien a quien has querido, por muy dislocado que esté tu concepto del amor. No se pega. ¿Eso es todo lo que tienes que ofrecer? ¿Tu rabia espuria, tus ganas de matar, tu absoluta falta de humanidad, si acaso una pizca? No se pega. Y si pegas, encima de ese modo, eres un auténtico mierda. Feliz 9M a todas.
Suscríbete para seguir leyendo
