¿A dónde se fueron los colores?

Okuda, que es cántabro a pesar de su nombre artístico, se ha hecho de oro colocando sus obras por todo el planeta. Uno de sus trabajos más recientes reluce desde el año pasado en el West End de Sant Antoni. Son dos las líneas maestras de su creación: geometría y colorinchis. Muchos colorinchis. Nueva York, París, La Habana, Tokio, Moscú... Nadie se ha podido resistir a este arte que, en mi personal e intrascendente opinión, ha triunfado por surgir a contracorriente de la moda cromática actual. Piénselo: ¿a dónde se fueron todos........

© Diario de Ibiza