«Yo soy racista»

No creo que siempre se cumpla el dicho de que una imagen vale más que mil palabras. Pero, a veces, no hay discusión. Asturias celebra que la cultura de la sidra haya sido declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Y no me extraña porque, más allá de los beneficios económicos, el ritual de convivencia, el peso de la historia y el disfrute que acompañan su consumo merecen ese reconocimiento. Igual escanciar unas botellas de sidra en el Congreso de los Diputados, por ejemplo, serviría para bajar decibelios de ese ruido infame........

© Diario de Ibiza