De la furia a la razón
De la furia a la razón, de la violencia a la templanza, del matonismo a la deportividad, media exactamente la misma distancia que separó a las selecciones nacionales de Argentina y España. Y por una vez, que el mundo entero celebró con la esperanza de que señale un precedente, la civilidad derrotó al salvajismo, y nada menos que en el mismo centro simbólico de la barbarie trumpiana, Nueva York.
Allí, tras sufrir innumerables agresiones de los tipos disfrazados de futbolistas que componían........
