La meretérica
Cuando don Quijote libera a unos presos que son conducidos a galeras por la Santa Hermandad está recordando la bienaventuranza a los que padecen persecución por causa de la justicia, algo así como la promesa que le hace Jesús al buen ladrón citándolo en el reino de los cielos. A partir de aquí no es buena la reputación de quienes están encargados de mantener el orden, siempre sospechosos de cometer algunos desmanes. Por eso cada policía, en un régimen autoritario, acaba convirtiéndose en una policía política. La intención del duque de Ahumada cuando fundó la Guardia Civil era crear un órgano desvinculado de cualquier ideología, pero la fuerte tradición española de simpatía al bandolerismo bueno, representado por Curro Jiménez, hizo que esto no fuera posible y a las fuerzas del orden les tocó desempeñar el papel de los malos, como en los tiempos de Cervantes. A Antoñito el Camborio se lo lleva codo........
