Queridos Reyes Magos |
Queridos Reyes Magos de Oriente: a mi edad, y aunque resulte vergonzoso reconocerlo, no pierdo la ilusión de que ustedes se enrollen, y, como vengo pidiendo desde 1965 (que hasta vergüenza debería de darles), me echen un Scalextric. Saben, Majestades, que me estoy portando muy bien, y que ahora, sin escalas en bares o “discotecas”, voy de casa al ambulatorio y del ambulatorio a casa.
En primer lugar, debo reiterarles que aquí algunos iluminados van regando que ustedes no existen; que ustedes son apenitas una ciencia oculta y unos seres imaginables; que ustedes representan la inquisición infantil, juvenil, regional o máster, porque nos vigilan todo el año; que la estrella de oriente no es más que una cerveza de lúpulo natural; que la mula y el buey se fugaron del portal, los pillaron y han sido comidos con papas fritas en un guachinche de Belén; que los pajes ya no son delicados ayudantes sino intrépidos espías de Oriente; que las cabalgatas se convirtieron en viajes del Imserso; que, tras sustituir a Santa Claus por exigencias........