¡Viva el frío!

Aclaro que vivo en San Miguel de Abona y, para quienes desconocen el dato, informo de que la medianía chasnera es casi tan fría como el centro lagunero, sobre todo en estos días, en los que el padre Teide sanciona nieve y grava la temperatura insular.

Aquí, en San Miguel, nevó en pocas ocasiones, pero levemente sucedió alguna vez, aunque -con mayor intensidad y suficientemente abrigado- ya he conocido la caída de cristales de hielo en otras latitudes; en una escapada a Nueva York, por ejemplo. Inicialmente, allí, vi mi chaquetón pleno de partículas blancas y recordé aquellos años en los que la caspa me anunciaba la inminente alopecia.

Fue en Argentina, sin embargo, hace 40 años, el lugar en el que me sentí más propiamente congelado. Con el ardor irresponsable de la juventud, sin plumas, sin camisas térmicas y a -8º, paseaba yo tan felizmente por Buenos Aires, y sentí un frío glacial que -produciéndome un........

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