La final era esta
Esta es una final que habla español y maldita la gracia que le hace a Donald Trump, que suprimió la versión española de la página web oficial de la Casa Blanca. Al cumplirse nuestra profecía de un desenlace hispánico, España-Argentina, hoy se enfrentan Sánchez y Milei, con gran desconcierto para la oposición, celosa de una victoria eventual.
A Feijóo, que pasó el mal trago de venir a presentar a sus candidatos capitalinos con el infame recuerdo del rechazo a los menores africanos, este Mundial le ha llegado en mala hora -con España que ni adrede en la final-, como le ocurría con la visita del papa, dos cosas que dan alas a un presidente.
Lo vimos con Abascal batiendo palmas siete minutos en el Congreso tras recibir una bronca del obispo de Roma por conducta racista y polarización. Si Messi no lo impide y ‘La Roja’ se alza con la Copa, la misma pareja de hecho tendría que volver a aplaudir en contra de su voluntad. Como en los inconexos decretos ómnibus, estarían aplaudiendo a Lamine Yamal y compañía; al seleccionador, Luis de las Fuente; a la ministra de Deportes, Milagros Tolón; al presidente Pedro Sánchez y al rey Felipe VI.
El éxito de La Roja de la España socialista es lógico que se le........
