Escribir

El oficio de escribir se me hace ya un tanto molesto. No por nada, sino porque con un país patas arriba, a uno de lo que le dan ganas es de echarse a dormir. Además, no es que ocurran en mi entorno episodios que inviten a la chanza, que es lo que realmente está deseando el personal: que cuente banalidades graciosas, en vez de historias que invitan a la desesperanza. Además, con la visita del papa, convenientemente........

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