El trompo
Con un trompo puede destruirse el mundo. El otro día, durante el paseo romero portuense, vi desde mi balcón a un infante con una peonza destruyendo el impecable pavimento de mi calle recién asfaltada. Cada vez que lanzaba el trompo sacaba esquirlas de piche de la vía, abría agujeritos que, de haber durado el paseo una eternidad, hubiesen destruido la calle. Además, el perverso menor comía a destajo los huevos duros que le........
