En cada rincón, los abuelos |
Hoy me gustaría hablar de los abuelos, de los de antes y de los que siguen aquí. Y quizá fue por eso que, estos días, volví a mirar aquellas fotos que hace años guardábamos en álbumes: páginas gastadas, imágenes detenidas y, siempre, en algún rincón, mis abuelos.
Fueron de esos que hablaban poco pero lo decían todo con los gestos. A mi abuela la llamaba Aya, y a mi abuelo Yoyo. Eran gente de campo, de manos curtidas y corazón generoso; de los que sabían vivir con poco y darlo todo. Ella vivía entre fogones; él, con su sombrero y su calma. Hay cosas que cambian con los años: las casas, las prisas, las palabras. Pero hay otras que no saben de tiempo.
Como esa presencia callada de los........