Virgen del Mar, el rostro de la Almería eterna

12 de abril 2026 - 03:10

Almería celebra hoy con solemnidad el recuerdo de una de las efemérides más significativas de su historia reciente: el 75 Aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen del Mar, Patrona de nuestra ciudad. Más allá de su dimensión religiosa, este aniversario compartido nos invita a reflexionar sobre lo que significa nuestra Patrona para el alma colectiva de Almería. Aquella coronación de 1951 no hizo sino oficializar un vínculo que, durante siglos, se había tejido en el corazón de los almerienses. La Virgen del Mar es el símbolo perpetuo de la identidad almeriense, un faro de unidad que ha guiado a las personas vinculadas con Almería a través de generaciones. Setenta y cinco años después, su figura sigue siendo el eje sobre el que gira una parte esencial de nuestra cultura y nuestras tradiciones cotidianas. Su santuario no es solo un lugar de culto, sino el solar de una devoción que se manifiesta en cada romería a Torregarcía, en cada procesión de Feria, en cada mirada hacia su imagen y en el silencioso respeto que une a miles de familias. La Virgen del Mar es historia viva, memoria compartida y promesa de futuro. La devoción por la Virgen del Mar es ese prodigio descifrado a diario que nos ayuda a ser mejores personas y mejores almerienses. Porque los almerienses pasamos, pero la Virgen del Mar permanece. Y hoy quiero aprovechar para hacer un recordatorio lleno de admiración, gratitud y afecto a todas las mujeres y hombres que a lo largo de los años han ejercido el papel de custodios de la memoria de la Virgen del Mar. Una historia de nuestra ciudad que está resumida en el pellizco que nos produce su mirada y que nadie aún ha sido capaz de desentrañar. Quiero agradecer a la Hermandad el privilegio de haber podido conocer de su mano detalles e historias de la devoción a nuestra Patrona, como el papel jugado por la reina Isabel II a la hora de aportar ornatos y joyas a la Imagen o las anécdotas de la relación entre la Hermandad y el Ayuntamiento de la capital, con la no esperada participación personal en la coronación del entonces alcalde, Emilio Pérez Manzuco. En definitiva, la Virgen del Mar es el rostro de la Almería eterna. Que este 75 aniversario sirva para renovar nuestro cariño hacia ella y para seguir construyendo, bajo su protección, una ciudad unida, fuerte y llena de esperanza. Seguimos trabajando.

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