Tam in publico quam in privato |
16 de enero 2026 - 03:05
No quiero que hables mal de tu padre. Puede parecer un vivales, no digo que no, pero tú vives así de bien gracias a que él obra y procede como obra y procede. Mira muchacho, a ver si te caes por fin del nido y te enteras de una puñetera vez de que tu viejo no es un cínico ni circula a contramano por la desierta calle de la moralidad cuando en los gaudeamus con los colegas de despacho hace gala de su inmaculado ateísmo mientras que, por otro lado, te matricula a ti cada año en los Hermanos Claristas del Monte Caramelo, soltando sabe Dios cuántos machacantes en concepto de “aportación voluntaria” para costearte: que si el comedor, que si el no va más de los........