La falsaria prioridad nacional |
01 de mayo 2026 - 03:09
Quien quiera granjearse la silenciosa atención de un grupo ruidoso y vocinglero de comensales pierde el tiempo haciendo tintinear con el bisel historiado del sello de oro vuelto al revés el cristal de una pinta y tanto más cuando esta está de cerveza rubia hasta la plétora. Así lo entendió Rosendo Maduro Pareja, a quien la facción divorciata de la comunidad de singles había enjaretado a sus espaldas el apodo de don Rosito el Solterón; de modo que Rosito, esto es, Rosendo, giró resueltamente el anillo devolviendo al meñique izquierdo la presunción estetizante fugazmente hurtada, se incorporó pinta en alto y ahuecando una atiplada voz de........