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En el 45 aniversario del 23F

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03.03.2026

03 de marzo 2026 - 03:07

Araíz de la desclasificación de los papeles referentes al golpe de Estado del 23F, cuando se cumplen 45 años del nefasto suceso, ha habido opiniones para todos los gustos. Con tantas opiniones contradictorias de historiadores, periodistas y tertulianos de diversas tendencias, es difícil obtener una conclusión. Por lo que a mí respecta, lo único que me ha llamado la atención ha sido la grabación de la mujer de Tejero llamándole tonto del culo. Está claro que una movida de semejante naturaleza no se hace de la noche a la mañana, pero sobre quien participó en la trama o quien no estuvo al tanto hasta que se produjo el asalto, me quedo como estaba. Mi relato es el siguiente. Aquella tarde me llamó un amigo dándome la noticia que unos guardias civiles habían entrado en el Congreso de los Diputados con un tipo capitaneando a la tropa pistola en mano. Un golpe de estado en toda regla. Como supongo que la mayoría de españoles, desde ese momento estuve pendiente de lo que estaba pasando con una gran preocupación ante la posibilidad de que los asaltantes consiguieran su propósito y un generalísimo tomara el mando. El peligro de que se pudiera montar una insurrección me tuvo con el alma en vilo hasta que vi al Rey Juan Carlos en televisión haciendo unas declaraciones parando el golpe. Las razones que tuviera para actuar de aquella manera las desconozco, pero viendo al Rey Juan Carlos, Capitán General de los tres ejércitos, con todas las condecoraciones en la pechera, poniendo freno a un golpe de estado perpetrado por un coronel de la Guardia Civil al frente de una cuadrilla de subordinados, tuve la certeza de que el golpe de estado había fracasado. La disciplina militar era impecable y una orden de la máxima autoridad produjo sus efectos. Eso lo entendimos quienes vivimos aquellos momentos de desasosiego. Escucho opiniones documentadas de personas que no vivieron aquellas horas alarmantes y me parecen palabras huecas. Si en lugar del Rey con sus galones, hubiese salido un jefe de estado con traje y corbata para desmontar el golpe, dudo mucho que lo hubiera conseguido. Dicho lo cual, todos sabemos los trapicheos del Emérito que han dado lugar al desprestigio con el que va a pasar a la historia. Pero eso forma parte de otro capítulo.

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