Lecciones de urbanidad |
01 de abril 2026 - 03:10
Como siempre, nosotros los almerienses dando la nota. Otras ciudades se hacen virales por su organización y protocolos por la Semana Santa y nosotros, por ser un desastre como ciudadanos. Siento la dureza de las palabras, pero es una realidad. Les hablo del video, que se ha hecho viral por redes sociales, de cómo vecinos de la ciudad pisan sin más las nuevas jardineras del Paseo de Almería.
Muchos responderán que no lo hacían, otros dirán que había mucha gente y se crean aglomeraciones, el de al lado dirá que es culpa del ayuntamiento porque todo está mal hecho y el resto pensará por qué este señor, que escribe en este diario, habla sobre esto. Luego nos quejamos de que si la ciudad está abandonada, descuidada, o hay algunos que dicen lo típico de: “¡Mira Málaga o Sevilla, qué bulevares y paseos tienen!”.
Pues siento decirle que nunca llegaremos a tener ese nivel si no cambiamos nuestras actitudes. Sí que es verdad que como ciudadanos podemos protestar y quejarnos u opinar si no nos parece bien la peatonalización de la avenida principal, pero lo que no se puede hacer es destrozarla y encima reír la gracia. Pero es que no es solo eso, es que por más que la ciudad intenta avanzar, siempre está el listo haciendo la gracia. Les pongo el ejemplo de las nuevas bicicletas de alquiler. Llevamos años quejándonos y diciendo: “Mira cómo tienen las demás ciudades”. Pues bien, una vez que llegan de nuevo, se hace viral y vergonzoso: las bicicletas tiradas, encima de árboles o alguno haciéndose un video de que la bici la tiene en su casa. Es una pena. Somos unos dejados y no cuidamos lo que tenemos. ¿Saben por qué somos así? Porque no nos lo creemos. Es decir, los gaditanos, malagueños o sevillanos van diciendo lo que tienen (aunque no les guste) al mundo entero. Nosotros no, y encima parece que es la moda de que cuando hay algo nuevo en la ciudad hay que ir a verlo, criticarlo y de paso, hacer alguna gracia.
Abramos las mentes y cuidemos nuestro comercio local, nuestra hostelería, etc., porque al final sí que va a parecer el desierto de Tabernas. No sé si también hay que recordar lo de los papeles a las papeleras o si caga su perro recoger la mierda. Por cierto las jardineras lo han pagados ustedes con sus impuesto. En definitiva, si tienen tiempo, escuchen una gran canción de Serrat llamada ‘Lecciones de urbanidad’.
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