NO ODIARÁS, columna de Martín Santiváñez |
Los últimos años de la historia peruana han sido construidos por una pasión perversa y dominante: el odio político. En efecto, el odio, producto de la manipulación y del discurso políticamente correcto, promueve un rechazo visceral a ciertas figuras y partidos, un rechazo que va más allá de la razón, del sentido común, incluso del beneficio propio. En cierta forma, de manera tardía, Sendero Luminoso triunfó al inocular en el torrente sanguíneo de........