El ARTE DE ERRAR, columna de María Isabel León |
Hay una idea equivocada que solemos cargar desde muy temprano: que el error nos disminuye, que equivocarnos es una señal de debilidad, una mancha que debemos ocultar, una prueba de incapacidad. Quizás por eso nos cuesta tanto reconocer nuestras faltas. Preferimos justificar, explicar o incluso negar, antes que admitir con serenidad que nos equivocamos. Sin embargo, la vida nos enseña exactamente lo contrario.
No son los errores los que nos definen. Lo que verdaderamente nos define es la manera como respondemos ante ellos: la capacidad de mirarnos al espejo, reconocer nuestras equivocaciones, aprender y encontrar la........