LA POLÍTICA DE ANCELOTTI, columna de Juan Carlos Gambirazio

Durante años Brasil incurrió en una idea errada que pareció establecerse como una estrategia de juego, como una propuesta táctica: confundir a Neymar con un plan de acción.

Si el equipo se apagaba, Neymar era la respuesta. Si el rival dominaba, Neymar tenía que interrumpir ese dominio. Si faltaba imaginación, Neymar, por supuesto. Brasil no construía respuestas; esperaba que apareciera su estrella. No era un proyecto futbolístico, era una dependencia silenciosa pero evidente. Carlo Ancelotti parece haber puesto punto final a esa insana costumbre.

Ayer, Brasil goleó a Escocia, se adueñó el primer lugar del grupo y ofreció,........

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