MENSAJE DE ESPERANZA, columna de Alejandro Martorell

En esta época del año, donde se suspenden las hostilidades, los enemigos aparentemente irreconciliables se miran con ternura, se suaviza el corazón, aumenta la buena disposición de todos, se duplican las manos cooperadoras y brilla de manera singular la esperanza, también, aumenta la capacidad para detenerse a meditar sobre nuestro destino como nación. En diciembre de 1941, ante las heridas de la guerra y sus atrocidades,........

© Diario Correo