Guerra de Guatemala y Guatepeor |
Creado: 01.03.2026 | 05:00
Actualizado: 01.03.2026 | 05:00
La nueva escalada bélica entre Israel e Irán, con el apoyo indispensable de Estados Unidos, en plenas negociaciones entre Washington y Teherán, han vuelto a poner de manifiesto que la diplomacia es papel mojado para la Casa Blanca y el gobierno hebreo, y que tanto Donald Trump como Benjamin Netanyahu son más partidarios de la ley del más fuerte que de la deseable paciencia y mano izquierda que requiere el tablero geopolítico.
La estrategia no es nueva ni para Bibi ni para Trump. El primero ha lanzado continuamente ataques sobre Gaza pese a estar en efecto altos al fuego, y ha priorizado su supervivencia política sobre la diplomacia o, incluso, sobre la estrategia militar: retrasando la ofensiva contra Hezbollah, priorizando la confrontación bélica sobre el rescate de rehenes, alargando la guerra innecesariamente... Y, para Trump, el ordeno y mando y la diplomacia del misil es también el pan de cada día. A menudo, sin pensar en el siguiente paso y las consecuencias de sus actos. Lo vimos con Venezuela, con Cuba, con Ucrania...
Estados Unidos e Israel son Guatemala y Guatepeor. Pero es que, para colmo, sus contrincantes son Guatepésimos. La dictadura bolivariana de Nicolás Maduro, el régimen criminal de los ayatolás, el terrorismo de Hamás... No hay buenos en esta película. No hay bando al que apoyar con la tranquilidad de estar en el lado bueno de la historia.
¿Es bueno el arresto de Maduro? ¿Es positivo el intento de derrocamiento de Jamenei? Las formas, desde luego, no parecen muy legítimas ni legales, pero podrían tener un efecto positivo... Si hubiera un buen plan B. ¿Lo es Delcy Rodríguez en Caracas? ¿Lo es el hijo del Sha de Persia en Teherán? No sé si Washington y Tel Aviv lo tienen muy pensado. Lo que está claro es que, si lo que quieren es enfundarse la armadura de salvadores de patrias ajenas... Deberían tener claro el siguiente paso.