Maduro, una bomba contra López Obrador |
La primera frase que pronunció Nicolás Maduro al llegar al cuartel general de la DEA en Nueva York, esposado y con dos agentes tomándolo de los brazos, fue “Buenas noches, feliz Año Nuevo”.
No fue el comportamiento de un guerrero, ni de quien está dispuesto a terminar de inmolarse, desde la derrota, ante su enemigo histórico.
Lo que mostró Maduro es algo que debió sorprender y preocupar a sus simpatizantes, pero sobre todo a sus socios –en el sentido cubano de la palabra– en América Latina, como el expresidente Andrés Manuel López Obrador, ante lo que sucedió en realidad, no fue una captura, revelaron fuentes estadounidenses, sino una entrega negociada.
López Obrador salió de su autoexilio para describir la acción contra Maduro como un “secuestro”, y calificar las acciones militares en Caracas el sábado como un “prepotente atentado contra la soberanía del pueblo de Venezuela”.
El mensaje, que hasta donde se sabe no fue consultado con la presidenta Claudia Sheinbaum –como correspondería a una cortesía necesaria ante tan delicado asunto–, no gustó en Palacio Nacional, como reveló Milton Merlo en La Política Online, y provocó un nuevo elemento de fricción al interior de Morena.
Muy probablemente no será el único que tengan en este año que comienza de manera amenazante para el régimen y que podría llegar a ser, incluso, el principio del fin de la cuatroté.
Los análisis que reciba Sheinbaum deberán estar vacunados contra la propaganda y los enfoques reduccionistas.
Una primera observación tendría que incluir la explicación de lo que fue una operación exitosa, que esperaban en........