Prohibir las redes sociales a menores |
La acción debe ser copiada.
La proliferación de delitos cometidos a menores de edad por abusadores está en creciente, es un problema de la sociedad del tercer milenio que amenaza a las familias, lo peor de todo, entra a los hogares por la puerta principal.
Se asume que los hogares son el lugar seguro, el espacio vital de todo ser humano, el refugio ante la violencia, inseguridad, peligros y demás acosos que atentan contra las personas, sean adultos o menores, sin embargo, la ciberviolencia, el grooming la violencia digital, la violencia virtual y otras formas de violencia provocada por la conexión al ciberespacio se viven en el seno de los hogares con mayor incidencia.
Los menores acceden al mundo virtual con mayor recurrencia desde el hogar, utilizando los equipos otorgados por sus padres o tutores, estando en el sitio de mayor confort, armonía o agrado para ellos, los victimarios llegan hasta su intimidad doméstica para violentarlos.
Los menores están indefensos frente a las agresiones, la violencia que les llega a través de sus equipos “inteligentes”, entrecomillo lo de inteligentes porque son tan ingenuos e inocentes como sus usuarios al no poder distinguir a un violentador que llama a sus pantallas.
Es inconcebible que los padres y tutores de los menores violentados se convierten en cómplices pasivos de los agresores, lo hacen por indolencia, desconocimiento, apatía, conformismo, negligencia, falta de autoridad y liderazgo frente a sus menores, son cómplices por no asumir la responsabilidad que conlleva poner en las manos de sus hijos un artefacto que puede ser tan letal como un arma de fuego, son........