La anhelada utopía |
El sueño es construir una sociedad ideal, perfecta y justa, donde sus habitantes vivan en completa armonía.
Aunque en la práctica se considera una meta de muy difícil o imposible realización, a menos de un año de las elecciones para ocupar cargos públicos, vuelve a nacer la esperanza y el entusiasmo, quizá ingenuo, de los ciudadanos.
Y sí, sí...
¿Y si participo, acudiendo a ejercer mi sufragio?¿Y si me involucro postulándome a una posición de elección popular?¿Y si apoyo a algún grupo político o a un candidato en específico? ¿Será que todo cambie?Cansados de una sola forma de gobierno, los ciudadanos hemos elegido el cambio en los últimos comicios electorales. Y lo que hemos descubierto es que el ejercicio de la función pública, lejos de ser algo respetable, admirable y realizado con experiencia, en ocasiones se ha convertido en un reality show.
Las personas que se eligen, en muchos casos, parecen ser seleccionadas por rating, popularidad o capacidad económica para llegar al puesto al que se postulan.
Estamos ante una nueva oportunidad de pensar y........