Carlos Garza: el adiós del equilibrista.

No era un espectáculo de circo, era la supervivencia económica de una de las entidades más poderosas de México.  

Cuentan quienes lo vieron desde abajo que Carlos Garza, como el tesorero estatal, caminaba con una calma que desafiaba la gravedad, de un lado, las calificadoras internacionales, del otro, las deudas heredadas, y en medio, una cuerda que muchos intentaron sacudir: 

La cuerda sobre el abismo.  

En la política regia, mover la cuerda es el deporte favorito. 

En la "horquilla" del Cerro de la Silla, mientras Carlos intentaba cruzar con el presupuesto a cuestas, no faltaron manos que jalaron el cable para enviarlo al vacío. 

Pero él, con la maestría que solo dan los años en la........

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