Del poder que divide al liderazgo que construye |
El año pasado publiqué el libro Silos, celos y círculos íntimos: México necesita líderes como tú.
Con una inquietud muy concreta:
entender por qué, en algunas organizaciones públicas y privadas, el talento disponible rara vez se traduce en resultados, la respuesta no estaba —como suele pensarse— en la falta de recursos, ni siquiera en la ausencia de buenas ideas, estaba en algo más profundo y más incómodo, en la forma en que ejercemos el poder.Ese libro fue, en esencia, un diagnóstico, un intento por nombrar tres patologías que destruyen valor de manera sistemática: los silos que fragmentan, los celos que enfrentan y los círculos íntimos que excluyen.
Pero todo diagnóstico tiene una consecuencia inevitable: abre la puerta a una segunda pregunta.
Si ya entendemos qué está mal, ¿qué sigue? ¿Cómo se construye un liderazgo que no solo evite esos errores, sino que sea capaz de generar valor de manera consistente?
Esa es, quizás, la pregunta que hoy debería guiar el siguiente paso.
El verdadero problema nunca fue la estructura
Durante décadas hemos intentado resolver los problemas de desempeño organizacional con reformas........