Confesiones de un rehén
Yo, además, pertenezco a un subgrupo más selecto: los que nunca en la vida hemos disfrutado esto.
Hoy me tocó otra vez del lado de los que esperan, y para no perder la cabeza pedí un café, agarré el celular, y empecé a escribir esto para ustedes.
A mi izquierda, un señor de unos sesenta años se come un cono de nieve viendo a la nada. No ve a su esposa, no ve el celular, no ve nada.A mi derecha, un papá moderno en TikTok con la concentración de un cirujano. Cada cierto rato levanta la cabeza, analiza el horizonte buscando a su esposa, no la encuentra, suspira, y vuelve al teléfono. Tiene tres bolsas en los pies y la mirada de quien ya aceptó su destino.Yo soy el tercer espécimen del ecosistema: el que llegó con engaños.
Porque a estas alturas de la vida uno ya debería haber aprendido que cuando alguien te dice “es una visita rápida,” lo que en realidad........
